martes, 26 de marzo de 2013

Una larga pausa

Parece mentira que haya pasado tanto tiempo sin escribir nada, aunque de vez en cuando pase a echar un vistazo.
Han pasado demasiadas cosas durante este tiempo, pero lo peor ha sido la pérdida de mi padre a consecuencia de un cáncer, es un dolor en el alma difícil de llevar, y mas aun cuando era mucho mas que un padre, un amigo.
A esto le sumamos el largo peregrinar en el que se ha convertido nuestro tratamiento, que cualquiera diría que nos ha mirado un tuerto.
 Lo que si se, es que lo acontecido ultimamente ha hecho que cambie un poco mi perspectiva de ver las cosas, lo que antes era casi una obsesión por lograr ser madres, ahora es un proyecto de futuro para el que no tengo ninguna prisa. Eso no quiere decir que lo pospongamos, simplemente que necesito tiempo para encontrarme mejor anímicamente hablando, y mientras tanto POR FIIIN, los médicos han decidido hacerme caso y debido a las contracciones que me dan y a la baja respuesta a los tratamientos decidieron hacerme algunas pruebas, los resultados no son malos dentro de lo que cabe, el cariotipo y la trombofilia han salido bien, pero la glucosa y y los triglicéridos han salido altos, así que me han mandado metformina para controlarlos, y me han hecho un volante para que me vea el endocrino y me ponga a dieta.
Lo de la dieta es algo que siempre está en mente, pero a lo que nunca le encuentro momento, y no es cuestión de pereza, mas bien de falta de voluntad, pero esta vez va en serio, es cuestión de salud y sobre todo es preciso para conseguir lograr nuestro sueño en la única oportunidad que nos queda.
Así que entre pruebas médicas, citas y demás va pasando el tiempo y poco a poco me siento algo mejor.
Además la enfermera de reproducción me ha apuntado a un programa de vida saludable que dice que está dando buenos resultados, y cuando pierda algo de peso y mis analíticas 
se compensen empezaremos el tratamiento
Ya solo queda confiar en que todo se solucione, sin prisa pero sin pausa, y en que mi padre esté donde esté nos eche un cable, el mejor que nadie sabía la ilusión que nos hace.